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Primera Feria Internacional de Arte Fiart Santo Domingo 2009

Fiart Santo Domingo 2009, la primera Feria Internacional de Arte del país, acogerá durante cuatro días en el Palacio de Bellas Artes unas 27 galerías de Puerto Rico, Panamá, Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Canadá y República Dominicana, con más de 145 artistas plásticos oriundos de 18 países.

María Consuelo Padilla, directora asociada de Fiart, habló en nombre de Ocean Dom Group, S.A., empresa organizadora de esta feria sin precedentes en la historia y la cultura dominicana que se realizará del 20 al 24 de mayo, durante un cóctel celebrado en la Galería de Bellas Artes.

“Fiart 2009 es una interpretación de visiones creativas orientadas hacia la afirmación Marca País-República Dominicana, diseñado como un megaproyecto expositivo de artes visuales, siendo el primer evento de esta dimensión en nuestro país”.

Esta primera edición está dedicada en el plano nacional al maestro Iván Tovar y en el plano internacional al colombiano Fernando Botero. Cuenta además con la participación especial de los artistas cubanos Pedro Pablo Oliva y Ulises Bretaña.

Las galerías participantes son: Alinka, Arte San Ramón, Casa de Teatro Galería de Arte, Galería Bodden, Galería de Arte Francisco Nader, Galería de Arte Nader, Galería de Arte Shanell, Guernica Galería de Arte, H+O Apart Gallery, La Colección Galería de Arte, Lucy Art Gallery, One Art Gallery, Pedro Bodden Arte Latinoamericano, Portafolio Art Trade Space, Lisa Kirkman Gallery.

También estarán Expo Art Montreal de Canadá, Art Nouveau, de Venezuela; Arte & Arte y The Wall Gallery, Colombia; Galería Cabezas, New York; Flamingo Road Gallery, Miami; Galería Sebelén, Puerto Rico; y Virbio Corp Gallery, de Panamá.

Fiart 2009 contará con la participación especial de las esculturas de “El Artístico”, José Ignacio Morales, Mariojosé Ángeles y Salvador Vassallo, en los exteriores de Bellas Artes.

María Consuelo Padilla explicó que en colecciones privadas tendrán la participación del reconocido coleccionista Isaac Rudman, a quien agradeció de manera especial por su confianza y apoyo a este proyecto; así como de Karim Abu Naba´a, quien tiene una de las colecciones más grandes del Maestro Iván Tovar, “a quien también agradecemos la confianza y apoyo para poder mostrar parte del trabajo de este gran artista”; y de la Fundación Raigorodsky, agradeciendo a su presidente don Silvio Raigorodsky por su interés, confianza y apoyo al proyecto.

El arte emergente tiene su espacio en Fiart 2009 con artistas que sometieron sus obras para ser expuestas en la Colectiva Contemporánea y estos son: Angel Mendoza, Carlos Vega, David Arzeno, Dionis Ortiz, Evelyn Lima, Hugo Alegre, José Pión, Kilia Llano, Leticia Ceballos, Magdalena Ubranska y Georgina Marcelino. Además, esta feria contara con el Pasillo Óptico, donde la fotografía se adueña del salón para mostrar lo mejor de Alain Bañón, Fausto Ortiz, Héctor Carbuccia, Anabelle Pérez y Rubén Abud.

Padilla mencionó los miembros del comité de selección que son Danilo De Los Santos, Marianne de Tolentino y Abil Peralta, quien también es el curador. El coordinador de charlas es Gamal Michelén.
La gala inaugural, que será el miércoles 20 de mayo, promete ser una gran noche que dará inicio a la fiesta del arte con un concierto que recorrerá diferentes géneros musicales y fusiones como el jazz, latin jazz, clásico, hasta llegar a las raíces dominicanas.

Es a beneficio del Hospital Materno Infantil San Lorenzo de Los Mina y el bien.com, una institución que trabaja en pro del arte en el país, apoyando estudiantes de alto rendimiento en escuelas públicas y privadas con inclinación por las artes plásticas.

Fuente: dominicanaonline.org

Buenas ventas en arteBA, para contradecir la crisis

“Sorprendentemente bien”, “mejor de lo que pensábamos”, “muy bien respecto de las expectativas” son algunas de las frases que, por estas horas, forman parte de la evaluación de los galeristas sobre esta edición de arteBA. Incluso, no falta quien estime “mejor que el año pasado”.

La sorpresa acerca de las buenas ventas es por demás comprensible. Para los galeristas era una incógnita saber cómo resultaría este año la feria en un contexto económico recesivo, y algunos, incluso, eran pesimistas. Pero, una vez más, el arte se posiciona como una buena inversión en un país que, coinciden los especialistas, sigue ofreciendo obras de la mejor calidad a precios accesibles en relación con parámetros internacionales. Además, se destaca el número de nuevos coleccionistas que llegan a la feria para comprar sus primeras obras.

Eso sí, la gente analiza, toma nota de los precios, compara, se toma su tiempo para decidir. Y, a la hora de ir cerrando acuerdos, hay quienes recuerdan la situación económica.

Con un número de visitantes hasta el viernes de 35.500 personas, similar al año pasado, arteBA ofrece obras de mucha calidad, tanto de los artistas consagrados, como León Ferrari, de quien hay obras por varias galerías; Luis Felipe Noé (que nos representa este año en la Bienal de Venecia); Clorindo Testa; Marta Minujín; Xul Solar; Alberto Greco; Julio Le Parc, entre otros grandes; así como de jóvenes creadores. En esta edición, se advierte un predominio de la pintura y un destacado cuidado curatorial en la exhibición de las obras.

Jorge Mara, de la galería Jorge Mara-La Ruche, dijo a LA NACION que el resultado hasta el momento era “extraordinariamente bueno”. Y lo explicó: “Hasta ahora, vendí igual que el año pasado, pero en este contexto es sorprendente. En momentos de crisis económica, la gente se da cuenta de que comprar arte es una buena inversión económica y da placer”.

La famosa coleccionista Ella Cisneros le compró a Mara una obra de Sarah Grilo. Por otra parte, coleccionistas ingleses y argentinos adquirieron pinturas abstractas de Eduardo Stupía, que cuestan en promedio 15.0000 dólares, contó Mara, entre otras ventas.

En la galería de Matilde Bensignor vendieron una pintura de Clorindo Testa y tres relieves actuales de Luis Wells, que cuestan alrededor de 5500 dólares cada uno, entre otras obras de artistas más jóvenes.

“Se está vendiendo mucho y bien. Las galerías subieron el nivel de las obras y, como resultado de la crisis, la gente busca la excelencia porque no se juega tanto”, indicó María Silvia Corcuera, de la galería Angel Guido Art Project. Allí vendieron una obra de Luis Benedit por US$ 25.000 a un galerista extranjero, y tres de Noé, de los años 60 y 70.

Fuente: Laura Casanovas, LA NACION

Los intelectuales

Sarah Thornton “Para el público, el arte moderno es una cuestión de fe” Al asignar valor a una obra se actúa de modo casi religioso, dice la socióloga canadiense.

LONDRES.- The Daily Telegraph calificó a la socióloga Sarah Thornton como “la persona con más onda del ambiente académico”. No es difícil darle la razón. Su primer libro, Club Cultures, de 1996, es una exploración etnográfica de los submundos de las discos de música electrónica londinense y ya es considerado un clásico. Más recientemente escribió Siete días en el mundo del arte (sale este mes en la Argentina), que estuvo en las listas de los diez mejores libros de arte de The New York Times, The Sunday Times y The Independent.

“El arte contemporáneo requiere muchas veces un acto de fe de parte del observador”, dice Thornton, y añade que le encantaría asistir alguna vez a una edición de arteBA.

Para escribir sus ensayos, Thornton, de 44 años, se convierte tanto en observadora como en parte de la escena que retrata. Y así como varios años atrás se la podría haber encontrado bailando en la rave masiva más descontrolada del momento, ahora la cita con LA NACION es en un coqueto pub a la vuelta de una de las grandes casas de remate de Londres.

Ambos mundos tienen mucho en común. “Los dos están llenos de distinciones culturales obsesivas sobre lo que es bueno, malo, cool o pasado de moda. Luego, están los personajes clave, como los DJ en las discos y los martilleros en los remates. Ellos instigan y orquestan, y si bien hay algo de predecible en su trabajo, hay también gran parte de espontaneidad”, señala.

En su flamante libro, Thornton no se queda sólo con los remates, sino que analiza también las ferias de arte, las revistas especializadas, las universidades, las bienales, los grandes premios y los estudios de artistas consagrados. “El mundo del arte está lleno de facciones en guerra. Es mucho más intensamente jerárquico que las culturas juveniles que giran alrededor de los boliches. Pero lo que lo hace interesante es que estas jerarquías son extremadamente volátiles y dependen de la perspectiva del participante. Las jerarquías en el mundo del arte son especialmente borrosas, porque no están basadas en los precios de venta, sino en la validación, legitimación, o como quieran llamarlo, de los artistas. Básicamente, se trata de la creencia en el valor de su trabajo”, explica.

-Pero si estamos, por ejemplo, frente a la típica instalación de arte contemporáneo incomprensible, ¿cómo podemos saber si es arte o no?

-A menudo es imposible saber, pero uno lo siente, a veces, en los huesos. El arte no es ciencia. Explora el mundo a través de lo irracional, y entonces lo que parece tonto o ridículo o incomprensible puede ser una avenida interesante de exploración. Después de mirar muchas obras, uno debe preguntarse: “¿Es esto intrigante?”. Si no lo es, hay que pasar a la obra siguiente. Hay una enorme producción en el arte contemporáneo. Hay que buscar la que tiene significado para uno.

-En el libro, usted compara el arte con la religión.

-El arte contemporáneo es algo de lo que a menudo se habla en términos de una creencia o un credo, y, en efecto, son obras que frecuentemente requieren cierta fe en ellas de parte del observador. Artistas individuales e incluso ciertas galerías pueden ofrecer un sentimiento de comunidad no del todo distinto del de una iglesia. Existen muchos paralelos entre arte y religión. Ambos, en el mejor de los casos, están en busca del significado, la belleza y la epifanía en la vida.

-¿Qué opina de la crítica de arte y del lenguaje críptico que muchas veces usan las revistas especializadas?

-De hecho, los códigos de aparente “seriedad” en lo escrito no sólo son importantes en la crítica de arte, sino en los departamentos de historia del arte de las universidades y en los círculos literarios. Yo espero escribir sin ninguno de esos gestos retóricos. Todavía creo que es mejor llegar a lo fundamental a través de la observación y el humor, más que con el tono solemne y las palabras rebuscadas. Gente que raramente lee nada me ha dicho que devoró Siete días… , y para mí eso es un gran elogio. Es casi una cuestión ética, una forma de lidiar con los sentimientos conflictivos que se sienten como etnógrafo de la elite.

-¿Quién es el responsable del éxito o fracaso de un artista?

-Desde 1960, las maestrías en Bellas Artes que otorgan las universidades se han convertido en el primer legitimador de la carrera de un artista. Esta cadena de legitimación es seguida por la representación de un galerista, becas y premios, inclusión en colecciones privadas prestigiosas, participación en una muestra grupal en un museo, exposición internacional en una bienal, participación en una muestra individual en un gran museo público (idealmente, la gran retrospectiva) y, por fin, un alto valor de reventa de las obras en las subastas internacionales. Esto no es un proceso lineal, sino un fraguado en conflicto en cada etapa.

-¿Había algún mito en particular que buscaba desterrar con su libro?

-Justamente, uno era que el gran arte y los grandes artistas surgen de la nada, sin la ayuda de un ejército de otras personas. Otro mito es que el mundo del arte no es sobre el arte. Eso es mentira. Todas las subculturas del mundo del arte son sobre el arte, pero abrazan distintas definiciones de lo que es el arte y tienen distintas maneras de valorarlo.

-¿Cuánto afectó la crisis económica al mundo del arte?

-Tuve la suerte de que el mercado no cayera mientras estaba escribiendo el libro, porque así quedó como un racconto de una época particularmente loca. Desde septiembre último, el volumen de ventas ha caído a pique. Solía ser lo que se llama un mercado para vendedores. Ahora es un mercado para compradores, así que el balance de poder entre galeristas y coleccionistas se ha invertido. Los coleccionistas definitivamente ya no tienen que esperar en fila y rogar para comprar obras de los artistas más calientes. Aunque el mundo del arte se ha vuelto más pequeño y más lento, la mayor parte de las personalidades y las estructuras se mantienen igual. Los galeristas son galeristas, los artistas siguen trabajando y los curadores siguen colgando las obras.

-Dentro de pocos días comienza en Buenos Aires arteBA. ¿Qué opina de las ferias? ¿Y de la producción argentina?

-Las ferias son muy importantes para la diseminación del arte. Durante el boom , parecía haber una feria en algún punto del planeta cada semana. Muchas son importantes local o regionalmente, pero pocas internacionalmente. Son extremadamente útiles para la gente ocupada que no tiene tiempo de ir a las galerías y son muy útiles para establecer contactos. En general, yo las disfruto, siempre que no estén demasiado concurridas. Es un ambiente duro para el arte y el artista, pero una buena prueba. En mi libro hablo sobre León Ferrari, pero desde mi perspectiva inglesa. No estoy segura de quién es argentino. Rirkrit Tiravanija y Lucio Fontana nacieron allí. ¿Han sido reclamados para la nación? En Londres he visto exposiciones muy interesantes de Guillermo Kuitca y Pablo Bronstein. Nunca he ido al país ni a sus ferias, pero me encantaría hacerlo…

SARAH THORNTON
Socióloga y escritora

Fuente: LA NACION

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

Mario Benedetti

arteBA tendrá más sponsors y compradores

La feria de arte recibirá un número récord de coleccionistas extranjeros.

A pesar de la crisis económica internacional, arteBA, la feria de arte contemporáneo más importante de América latina, este año seguirá creciendo.

Las evidencias están a la vista. La 18a. edición, que se realizará entre el 22 y el 26 de este mes en la Rural, contará con el apoyo de más empresas que el año pasado, con más instituciones que se comprometieron a comprar obras, y recibirá una cantidad récord de coleccionistas del exterior.

Ayer al mediodía, durante el lanzamiento de esta nueva edición en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), el presidente de la Fundación arteBA, Facundo Gómez Minujín, señaló que este año la feria llega a su mayoría de edad, al cumplir 18 años, en un momento de incertidumbre económica mundial.

Sin embargo, destacó que “la creatividad es la forma de mantenerse en pie” y que “el arte es un refugio para el futuro”. Además, consideró que arteBA es un “ejemplo de continuidad institucional” y de “proyecto país”.

La importante cantidad de personalidades que ayer se acercaron al Malba para conocer los pormenores de esta nueva edición, que reunirá a unas 80 galerías de arte nacionales y extranjeras, ya puede considerarse un buen augurio.

Estuvieron los consagrados artistas Luis Felipe Noé, Marta Minujín, Rogelio Polesello; los galeristas Orly Benzacar, Aldo de Sousa y Laura Haber; el jefe de Gabinete del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; el ministro de Cultura de la ciudad, Hernán Lombardi; la directora de Museos de la Ciudad, Florencia Braga Menéndez; la presidenta de la Fundación Banco de la Provincia de Buenos Aires, Karina Rabolini; la embajadora para los Asuntos de la Mujer, Magdalena Faillace; la legisladora porteña y galerista Teresa Anchorena; el rector de la Universidad de Tres de Febrero, Aníbal Jozami; el director del Museo de Bellas Artes, Guillermo Alonso, y la directora del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Laura Buccellato, entre otras personalidades.

Premios y homenajes

Por sexto año estará presente el premio arteBA - Petrobras de Artes Visuales, por el cual cada uno de los ocho proyectos seleccionados entre los 400 presentados recibió un apoyo económico de $ 10.000 para su realización y exhibición en la feria.

Por segundo año se entregará el premio en obra, instituido el año pasado por el coleccionista Juan Cambiaso, que en esta edición ya suma US$ 6200, por los aportes personales de varios donantes.

Como sin artistas no habría feria, en esta edición volverá a rendirse homenaje a tres maestros del arte argentino: Rómulo Macció, Alejandro Puente y Luis Felipe Noé.

Una de las grandes sorpresas será la presentación, por primera vez en la Argentina, de la emblemática obra Galería blanda , de Marta Minujín. Estará construida con 180 colchones y en su interior se exhibirán fotografías, videos y se realizarán performances. Los colchones serán donados a hospitales de niños del país luego de finalizada la exhibición.

Y no podía faltar la mirada reflexiva sobre el campo artístico, otro año más, a través del programa auditorio, que contará con la presencia de destacados especialistas del país y del exterior, quienes abordarán temas como los nuevos desafíos de los museos, el coleccionismo, los proyectos de los nuevos curadores y el museo en el imaginario de la arquitectura.

Fuente: Laura Casanovas, LA NACION

Arte / muestras El jardín secreto


Por Nathalie Kantt
Para LA NACION -París, 2009

Andy Warhol es de esos artistas que conciben abiertamente la creación ligada a la fama.

En los años 60, cuando iniciaba su camino en el mundo de los retratos, dijo: “Todos mis retratos deben tener el mismo formato, para que puedan presentarse juntos y terminen formando un único gran cuadro titulado Retratos de la sociedad . Buena idea, ¿no? Quizás el Metropolitan Museum quiera adquirirlo algún día”.

Hoy, mirando el colosal Grand Palais, aquí en París, Andy Warhol posiblemente sonreiría. Y no sólo porque unos 250 retratos, de los 1000 que realizó desde principios de 1960 hasta su muerte, en 1987, están expuestos hasta el 13 de julio: la muestra atrae unas 4500 personas por día durante la semana y 7000 visitantes diarios durante el fin de semana.

Con tacos, sombreros, pañuelos o moños. Adolescentes y familias. Turistas y franceses. Salvo los precavidos que compran sus entradas por Internet, todos esperan en fila. Mínimo dos horas, bajo el sol o la conocida llovizna parisina, para ver a Brigitte Bardot, a Carolina Herrera o a Gianni Agnelli en colores.

Es la primera vez que una exposición reúne un número tan grande de retratos y se dedica por entero a Andy Warhol en su rol de retratista. Después de realizar, en 1962, sus conocidos cuadros de Marilyn Monroe, Liz Taylor y Elvis Presley, y de su reinterpretación de La Gioconda , Warhol se dedicó a retratar, a pedido, a cientos de personalidades, célebres y desconocidas. A partir de 1970, en The Factory, su atelier en Nueva York, el artista recibió a sus clientes, los maquilló, los fotografió con su Polaroid Big Shot, seleccionó los clichés, los coloreó y, utilizando la técnica de la serigrafía, los imprimió sobre telas.

Para su curador, Alain Cueff, esta exposición permite mostrar cómo funcionaba Warhol. “Todos somos contradictorios, todos tenemos un jardín secreto. En Warhol, la coexistencia de contradicciones es muy importante. Es un artista mundano, instalado en el corazón de Nueva York, que juega y se divierte, pero es también muy serio y trabajador. Y consagra todo su talento a algo”, explicó Cueff en diálogo con adn cultura.

En los enormes espacios blancos del Grand Palais, y con inscripciones sobre las paredes de algunas frases de Warhol -una técnica enriquecedora aunque recurrente en las muestras parisinas-, la exposición, posible por el apoyo del grupo LVMH, está dividida por temas que dejan entrever los intereses del artista. En “íconos modernos”, los 16 cuadrados con la imagen de Jackie Kennedy contrastan con los retratos de los criminales anónimos más buscados. En “arte y comercio”, 36 poses distintas de la coleccionista americana Ethel Scull, la primera en pedir un retrato a Warhol. En otra pared, “Mao y la cuestión del género”, su gran serie consagrada a Mao Tse-tung en 1972. Bajo el título “el mundo del arte”, retratos de marchands , artistas, escultores y arquitectos con los que mantuvo fuertes lazos de amistad. La lista sigue con personalidades ligadas al glamour , como Roy Halston y Hélène Rochas; con una sala dedicada a la monarquía y a los políticos, y con los “10 retratos de judíos del siglo XX” -de Freud a los hermanos Marx, y de Sarah Bernhardt a Golda Meir-, a pedido del marchand Ronald Feldman.

El dinero fue central en la obra y vida de Warhol. Todos podían ser retratados, con un único criterio de selección: pagar 25.000 dólares por un primer cuadro, y 15.000 por el siguiente. Así, sus clientes vinieron de todos lados del mundo. Como ejemplo, llama la atención la tela titulada Nine heads of Japanese Corporations , en la que retrata a nueve ejecutivos japoneses completamente desconocidos.

Algunos retratos pertenecen al museo Andy Warhol de Pittsburg, pero muchos son de colecciones privadas. “Tuve que entrar en contacto con marchands , intermediarios y colaboradores, seguirles la pista y después elegir en función de la naturaleza y de la época”, cuenta Cueff. Hasta último momento, muchos lo llamaban porque se habían enterado de la exposición y querían participar. “Un retrato es siempre mitológico. Es algo muy especial. Y algunos querían a toda costa que su retrato estuviese expuesto”, explica.

La excepción fue Pierre Bergé, compañero del difunto Yves Saint Laurent, que retiró de la muestra el célebre cuádruple de colores con dos fotografías de YSL. Según se supo, Bergé consideró que esas imágenes merecían estar expuestas entre los artistas y no entre los diseñadores.

Por suerte no pasó lo mismo con el retrato de Silvestre Stallone, el preferido de Cueff. “Es la metamorfosis de un personaje. Esperamos un macho pero aparece con una mirada de niño. Y eso es revelador de la posición de Warhol: no juzga, no tiene prejuicios. Está sólo interesado en el funcionamiento de las apariencias. Y entendió el rol que la belleza puede jugar en los medios”.

Las lecciones de arteBA

Comenzó la cuenta regresiva para una nueva edición de arteBA, la feria de arte contemporáneo de Buenos Aires que abrirá sus puertas al público el próximo 22 de mayo en los pabellones palermitanos. El martes 5 al mediodía, en la rueda de prensa y presentación en el Malba, Facundo Gómez Minujín y el comité directivo adelantarán los ejes rectores del mayor encuentro con el arte argentino contemporáneo, que en su joven y pletórica vida ha dejado varias lecciones para tener en cuenta. La primera es haber cumplido con lo que Marta Fernández, tenaz organizadora desde los primeros pasos, llama “la misión”. Un objetivo más conceptual que comercial orientado a la difusión del arte argentino contemporáneo. No se entiende la situación actual del coleccionismo en la Argentina; la expansión del mercado y el registro constante de nuevas galerías sin la tarea encarada por arteBA, especialmente en el semillero bautizado Barrio Joven Chandon, espejo de los intrépidos que se animan a lo último. La distancia que separa las primeras ediciones de la realidad actual pasa por haber reclutado para las filas del arte a nuevos coleccionistas que entrenaron su mirada en arteBA y concretaron sus primeras compras en la feria. La edición 2009 cumple simbólicos dieciocho años con la presencia de las mejores galerías argentinas y el apoyo de un número creciente de sponsors que darán el puntapié inicial con el programa de adquisiciones institucionales. Se suma este año a la task force de las empresas el MNBA que, según anticipó su director, Guillermo Alonso, tiene un presupuesto sin precedente para ampliar su colección. En buena hora.

Fuente: Alicia De Arteaga, LA NACION