DON PRUDENCIO Y EL DIABLO
Fue una mañana de invierno muy temprano, el sol ya comenzaba a templar el frío, en el ambiente casero aún se podía percibir el olor a leche derramada, que por descuido olvidaron retirar a tiempo la olla del fuego.
Apenas terminaba de vestirme, cuando escuché un alboroto, en el cual se mezclaban voces castellanas y quechuas, [...]







