HISTORIAS DE DICIEMBRE PARA NO SER CONTADAS, Pero si recordadas
Pucho, todavía tengo esa forma de llamarte, pues en la casa de nuestros padres, mamá te decía Sheshita. Tal vez por que eras menor que yo, en fin porque eras tan pequeñito y cachetón, y de repente más travieso que yo.
El caso es, que eras el tercer hijo; el mayor había muerto antes que yo [...]






